Galpón de la Música

Atmosférico, experimental y cautivante. Así es “Tristeza”, el último trabajo discográfico de la ascendente banda rosarina Mi Nave. Previo a la presentación del material, que tendrá lugar este sábado 8 en el Galpón de la Música junto a Atrás Hay Truenos (Buenos Aires) y los locales Päl Das Shutter, dialogamos con Feli (Pablo Bofelli, según su DNI), cantante y guitarrista del grupo.

Con casi diez años a sus espaldas, el quinteto indie rosarino alcanza la cumbre de su madurez en “Tristeza”, su tercer larga duración. Despojado de canciones arquetípicas, el LP contiene una decena de tracks que transportan al oyente en un trip atmosférico hacia un valle de melancolía o un paisaje sonoro que incita a la reflexión. Emociones dispares, sí. Mi Nave sabe cómo generarlas. Y eso, cabe decir, no es nada fácil.
Lo que sorprende de "Tristeza" es que, a pesar de lo que el título indica, no es un disco netamente melancólico sino que parece incitar a la reflexión y a la quietud. Inclusive, aparenta haber sido concebido en horarios nocturnos. ¿Cómo fue el proceso de gestación del álbum?
Mi Nave es una banda que compone en grupo, a través de zapadas y sin una consigna previa. Vamos generando melodías y climas siguiéndonos unos a otros; eso hace que no sea muy controlable lo que se genere, y también depende mucho del humor de cada uno ese día, por ejemplo. Después de "Estela" (2014), disco frenético y lleno de dinámicas variables, fue casi inevitable bajar los decibeles. No por cansancio sino para probar otras cosas, nuevas superficies, nuevos planetas. Nos gustan muchos estilos musicales; está bueno explorarlos y ver qué nos proponen. Además la música se actualiza vertiginosamente todo el tiempo, entonces esos gustos también se van actualizando o afianzando. Por lo tanto, este disco salió así porque tenía que ser así.
En este tercer álbum se nota un cambio de rumbo en cuanto a la sonoridad, fruto quizá del trabajo junto al productor porteño Diego Acosta. ¿En qué cosas hizo hincapié? ¿Qué les pidió?
A Diego lo conocimos primero por los discos que grabó. Después lo hicimos personalmente en un festival en Mar del Plata, en julio del 2015. Fuimos a tocar y él estaba trabajando con el grupo Atrás Hay Truenos. Cuando escuchó nuestro show nos dijo que el tema que más le había gustado era “Carey”, que ya estábamos tocando. Desde ese momento supimos que el disco iba ir por ese lado: canciones con silencios y sonidos de una cadencia más lenta y suave. Durante el proceso de composición y grabación, fuimos refinando todo y seguimos esas premisas.
Da la sensación que quizás la característica principal de Mi Nave es saber evocar paisajes sonoros a través de la música. ¿Qué discos influyeron a la hora de crear este material?
Creo que las bandas y discos que nos gustan tienen en común la posibilidad de encontrar paisajes por medio de la música. Beach House, DIIV, Warpaint; bandas que hacen CD’s fuera de lo convencional. Desde lejos los percibís como pop, pero cuando te interiorizás en ellos te das cuenta de que son un poco más complejos: las estrofas, melodías, estribillos e intros están, pero sus órdenes fueron cambiados y los roles de voz líder, solos de guitarra, batería y otros, también. Siempre hay un elemento que resalta. Pero nunca es el mismo.
¿Qué planes tienen para el resto del año?
Nos quedan algunas fechas programadas y ya estamos organizando la presentación de "Tristeza" fuera de Rosario, en Córdoba, Buenos Aires, La Plata y donde nos vaya llevando el disco.
Este sábado se presentan junto a los porteños Atrás Hay Truenos y los locales Päl Das Shutter ¿Podés adelantar algo al respecto?
Las tres son bandas que están en su mejor momento, con discos nuevos y con muchos shows encima, así que va a ser muy enérgico y lleno de emociones.