Galpón de la Música

El viernes 27 de Julio desde las 20 horas se llevara a cabo una fecha "Homenaje a Miguel Abuelo" que contará con la proyección del documental "Miguel Abuelo et Nada" y la actuación de Juani Favre y la Paz Ciencia.

Miguel Angel Peralta, conocido popularmente como "Miguel Abuelo", es un músico, cantante y poeta nacido en Munro el 21 de Marzo de 1946 y que desde los inicios de nuestro rock nacional formó parte de la escena local. Referente desde el comienzo, su legado permanece vigente entre las nuevas generaciones de músicos cuya influencia fue determinante. En esta fecha homenaje repasaremos un período poco conocido de su carrera, en su paso por Europa y la edición de un disco de culto al que muy poco se ha accedido.

HISTORIA 

Tras un par de notables pero erráticas experiencias psicodélicas en el naciente rock nacional en los finales de la década del sesenta, Miguel Angel Peralta - ya convertido en Miguel Abuelo en virtud del nombre escogido para su primera banda de un poema de Leopoldo Marechal: Los Abuelos de la nada- decidió escaparle a la dictadura de Onganía viajando a Europa.

Allí conoció a su primera mujer, la bailarina Krisha Bogdan y con ella tuvo en Londres a su primer hijo, Gato Azul. Pasó varios años recorriendo países y haciendo música, más allá de algunos otros trabajos ocasionales que le sirvieron para sobrevivir.

Pero de todo aquel periplo una sola obra perduró en el tiempo, incluso convirtiéndose en una pieza de culto: un LP grabado en Francia al año siguiente del nacimiento de su primogénito.

EL DISCO

Francés afincado en París, pero de origen judío, Moshé Naïm nació en la década de los treinta y desde muy temprana edad estuvo relacionado con el mundo del arte. Fue amigo de pintores españoles como Salvador Dalí, Antonio Saura, Ortega, el venezolano Jesús Soto, o el portugués Pedro Gamboa, y a todos ellos promocionó en París.

Fue uno de los más importantes promotores culturales del París de los juveniles y revueltos años 60 y supo convertirse, en parte gracias a la fortuna familiar, en mecenas de artistas noveles exiliados o emigrados en Francia, que huían de países de regímenes totalitarios que no les permitían cantar ni grabar en ellos.

En uno de los tanto periplos de principios de los 70 de Miguel Abuelo por tierras galas, Naim conoció su música y su voz, y dicen los que vivieron la historia, que quedó flechado. Le propuso armar una banda, que rápidamente tomo forma con músicos argentinos y chilenos en el exilio – entre ellos el guitarrista Daniel Sbarra, quien sería más adelante parte fundamental de Virus– y armar un repertorio para salir de gira.

Un puñado de canciones de Peralta, pasadas por el tamiz de los músicos del grupo, se convirtieron en la propuesta que Naim consideraba “la encarnación del rock” y que oportunamente llamaron Miguel Abuelo et Nada.

Todo se plasmó en un material discográfico que con gran despliegue de producción Naim hizo registrar en Paris en 1973 pero que no se editó sino hasta dos años después, momento para el cual la banda ya no existía.

Es que la convivencia no fue fácil y, tras algunos shows de notable resultado artístico pero olvidable balance financiero, Et Nada se disolvió sin haber concretado ninguno de los planes del enigmático productor francés.

Cuando Moshe Naim plasmó en vinilo en 1975 el disco de la extinta agrupación, un intrincado paquete de art rock, folk psicodélico y rock progresivo, no había quien lo presentara en vivo y el material pasó a formar parte de los rincones más recónditos de las bateas de las tiendas de discos, de donde solo sería rescatado por coleccionistas muchos años más tarde.

La calidad de la música de Miguel Abuelo, la devoción que por él sintiera gran parte del público argentino en las décadas siguientes y la insistencia de Naim con el material que alguna vez lo deslumbrara, pudo más que el olvido y los vaivenes del mercado de la música y el disco tuvo varias reediciones a través del tiempo. En 1994 llegó a Bélgica a través del sello Fanny, en 1999 se editó en la Argentina por Condor's Cave y en Francia tuvo sus reversiones en 2001 y en 2009͵ en ambos casos por el mismo Moshe Naïm.

Se convirtió en un material de culto, curioso y admirado, del que más de uno puede jactarse si forma parte de su colección personal de vinilos.

EL DOCUMENTAL

En el año 2017, el periodista argentino Agustín Argento, junto a los realizadores Juan Manuel Muñiz Oribe y Facundo Caramelo, decidieron recuperar esa loca epopeya artística, esa desbordada empresa musical, con una película que hiciera lo materialmente imposible: revivir el registro de la época, inexistente pero palpable. Y dieron forma así, a un material documental único, inspirado y libre como el mismo disco, con testimonios mucho más cargados de respeto y admiración que de información dura.

Miguel Abuelo et Nada, el documental, desentraña la intrigante y vertiginosa historia de este disco, construido en el más independiente e inestable paisaje hippie, de casas tomadas, pintores, obras de teatro, fotografía y psicodelia, en un contexto de apertura cultural y sexual en la Europa post Mayo Francés. Se mete en el eje medular de la época por medio de imágenes inéditas, junto a entrevistas a personajes jamás encontrados hasta el momento, quienes dan cuenta de la envergadura de esta gema musical, enmarcados en psicodélicos video clips, imaginados y creados 44 años después.

EL SHOW

El documental fue estrenado este año, después de pasar por algunos festivales y va buscando, en el árido terreno de la no ficción documental, las formas de llegar a todos los escenarios posibles. Y es en esta búsqueda que llega a nosotros, de las manos de los mismos directores, para poder poner al alcance del público local este material único y amplificar así la leyenda. Volver a escuchar un disco inusual y provocativo, cargado del talento y la magia del tipo que nos dejó físicamente hace exactamente 30 años, pero que aún hoy mantiene la vigencia que solo pueden sostener en el tiempo los tocados por la varita de las musas.

Y por ese cúmulo de cosas es que entendimos que estábamos ante una oportunidad única de celebrar la música y amplificar la propuesta generando una presentación diferente, casi un show en sí mismo, con el documental, pero también con la palabra en directo y la posibilidad de una charla grupal con los realizadores y con la interpretación en vivo de las canciones de ese y algunos otros materiales de Miguel Abuelo.